viernes, 10 de junio de 2011

Cerrado por vacaciones

Hola a todos,

Quería dedicar este último día, después de enviar ayer mi autoevaluación y con todas las actividades terminadas a leer tranquilamente lo de los que todavía tenéis cosas que decir, a participar un rato en Facebook y Twitter y a terminar de colaborar en la wiki con tranquilidad pero un problema personal me ha impedido participar el último día de la asignatura (ironías del destino). Precisamente el último. Pero antes de que den las 12, he intentado leer por encima vuestros post, comentar algunos, agradeceros vuestras palabras de cariño en el mío y también en los vuestros y despedirme de manera oficial.

Vuelvo a reiterar que ha sido un absoluto placer compartir estos dos meses con vosotros y que espero que nos sigamos viendo en la Web Social.

Un fuerte abrazo a todos.

jueves, 9 de junio de 2011

A un día del gran final



A un día del gran final me toca autoevaluarme. Esta última tarea obligatoria no me supone un gran esfuerzo, la verdad, ya que suelo ser bastante autocrítica.

Han pasado poco más de dos meses desde que escribí “Mi primer post de la asignatura (y el primero de mi vida)”. Acabo de reencontrarme con él mientras repasaba mi blog para editar algunas entradas y me he reído un montón de mí misma. Para empezar, estaba asustadísima. Acababa de leer el cronograma de la asignatura y pensaba que no sería capaz de hacer todo lo que allí ponía. Hablaba de mi pobre experiencia en la Web Social y me mostraba reticente en cuanto a su utilidad en bibliotecas y centros de información. Me preguntaba ¿qué más se podía hacer aparte de existir una mayor posibilidad de comunicación con el usuario? Me parecía poca cosa y ahora me parece una de las principales razones de ser de la Web Social. De hecho, una de las predicciones que elegí de la lectura de “los adivinos” de 2011 era la que hablaba precisamente de la relación de las empresas con los clientes y de lo importante que es que se les permita hablar y que se les escuche.

Ponía a mi biblioteca como ejemplo de las instituciones que ya formaban parte de las Redes Sociales. Pero gracias a esta asignatura aprendí a evaluar con un poco de criterio (tampoco mucho) lo que se estaba haciendo bien y mal y así acabé contando en la Wiki “un caso particular”. Algunos de vosotros participasteis dándome vuestra opinión y ahora (aunque ya lo hice en su momento) os vuelvo a dar las gracias.

Doce días más tarde, hacía mi primer balance de la asignatura porque, como decía el enunciado, me hacía falta un poco de desahogo y de humor. Me sentía como el pajarito de la imagen. Me lo pasé genial escribiéndolo y leyendo vuestras respuestas.


A toro pasado las cosas se ven de otra manera. Tampoco ha sido tan difícil. Prometí ponerle ganas y “engancharme” lo más rápido posible, os pedí un poco de paciencia y de ayuda y creo que lo he conseguido. Yo me siento satisfecha del trabajo realizado, de la valoración que han hecho algunos de mis compañeros sobre mí, de los comentarios que he recibido, del esfuerzo y de las ganas que le he puesto y sobre todo, de lo que he aprendido en esta asignatura. Ojalá, como decía una compañera en su blog, hubiera asignaturas de este tipo en la carrera. Y espero que los alumnos del Máster del curso que viene tengan más suerte que nosotros y puedan disfrutarla algo más de tiempo, porque se queda corta (aunque es muy intensa).

Como Twitterati no he sido muy activa. Esta mañana he creado mi TweetBook para colgarlo en la Wiki como el resto de mis compañeros, eso sí. He preferido ser más consumidora que prosumidora. He sabido sacarle partido en otros sentidos y aceptar su enorme utilidad pero no me ha enganchado tanto como a otros compañeros. Aún así, creo que he hecho un buen uso del microbbloging y me divertí mucho durante las presenciales con aquellos que lo retransmitían todo. Conseguí organizarlo todo en mi TweetDeck desde el principio y no me ha ido mal.


En Facebook casi me vuelvo loca con las apps como administradora de la página de Web Social. Pero al final instalé una. En mi perfil, todo fue mucho más sencillo y tengo otras. He aprendido a valorar, como ya he dicho antes, el uso que hacen las instituciones de sus páginas y así, os hablé de la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza casi al principio de la asignatura, adelantándome incluso a los acontecimientos. He participado en casi todo lo que han propuesto mis compañeros: apps, grupos… He pedido ayuda y la he aportado cuando alguien la ha necesitado. Hasta he felicitado a los cumpleañeros cumpliendo incluso con los avisos de La Red Social en mi mail (por cierto, mañana cumple otro). No me quejo tampoco.

En la Wiki empecé perdidísima y terminé encontrando mi sitio también. He escrito varias páginas sobre aplicaciones, he contado “un caso particular” como dije antes, participado en diferentes discusiones, creado otras propias, conté también el caso de la Universidad de Zaragoza aquí y otro de biblioteca escolar. Y subí hace unos días mi “nube de la Web Social”. Lo que más me ha costado es borrar algo que alguien había escrito. Lo siento, es la primera vez que participo en la creación de una Wiki y siento mucho respeto por lo que hacen los demás. Pero también he aprendido que no es una cuestión de respeto y ayer mismo o antes de ayer, me decidí a borrar cosas. Más que satisfecha.

Y por último, aquí, en mi rinconcito es donde más a gusto me he encontrado y eso creo que se nota. Para las personas tímidas como yo escribir es un alivio. Siempre he sido muy de diarios pero éste ha sido muy especial porque es mi primer diario compartido. No quiero extenderme mucho en este punto porque creo que hasta me emocionaría. He cumplido con las entradas, con los plazos y he escrito algunas de más, porque me apetecía. Aquí es donde he dado más de mí, donde he sido más sincera, más crítica y más yo. Gracias a todos los que me habéis visitado. Siempre seréis bienvenidos.

Estaría escribiendo horas y horas pero no quiero aburriros y que no lleguéis al final. Seguro que se me olvidan cosas porque han sido tantas que ahora no me vienen todas a la memoria. Pero no importa porque lo bueno de los blogs es que te permite editar las entradas. Así es que, si me dejo algo en el tintero, lo haré.

Para finalizar, calificaría mi paso por la asignatura como “constante”. Creo que he terminado con la misma fuerza y con las mismas ganas que empecé y de las que hablaba en el último párrafo de mi mencionado primer post. He mantenido en estos dos meses que esto era una cuestión de actitud y creo que yo la he tenido.

No puedo creerme que vaya a terminar este post sin haceros una confesión. Bueno, aunque no haya dicho de manera explícita “tengo que confesaros”, os he hecho unas cuantas.

Hasta pronto.




martes, 7 de junio de 2011

LOCTwitter


El 14 de abril este titular “How Tweet It Is!: Library Acquires Entire Twitter Archive” anunciaba que la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos adquiría el archivo de Twitter. En principio, no le vi mucho sentido a la iniciativa (el desconocimiento es lo que tiene), pero después de leer un poco sobre el tema pienso que puede ser una interesante fuente de información sobre nuestro tiempo aunque con algunos peros, como todo en esta vida.

Que una institución como la Library of Congress lleve a cabo un proyecto como este ya me hace pensar que estará más que bien organizado y definido. Al menos, eso espero. Porque no creo que vayan a almacenar todos los tweets de toda la gente sobre cualquier tema. Tendrán que hacer una labor de filtro importante para que sean almacenados y preservados los tweets que verdaderamente merezcan la pena. ¿Pero cuáles serán los límites? Por otra parte, espero que se nos informe muy bien sobre esto a los usuarios, es decir, qué se va a almacenar y para qué, que uso se le dará a esa ingente cantidad de información, quiénes podrán tener acceso a la misma y un sinfín de etcéteras que me surgen de repente. Y en especial sobre el tema de la privacidad, como siempre, uno de los más peliagudos. He leído en algunos posts de compañeros que Twitter ya advertía en sus condiciones de registro de la posibilidad de poner a disposición de otras compañías, organizaciones o instituciones la información contenida. Y es que nos registramos en cientos de páginas y servicios a diario sin leernos los términos y condiciones de uso a los que están sujetos. Esto lo hago yo y creo que lo hacemos muchos de nosotros. ¿Quién se lee esos documentos larguísimos sobre las condiciones del sitio que todos aceptamos marcando la pestañita correspondiente sin apenas echarle un vistazo? Está claro que si no lo hacemos, no estamos en condiciones de quejarnos después por noticias como la que nos ocupa.

En mi opinión, el proyecto merece la pena. Twitter llegará ser, si la LOC lo hace bien (de lo que no me cabe la menor duda) una importantísima base de datos para historiadores e investigadores con un valor cultural, histórico y documental sin precedentes en el mundo de la Web Social.

Hemos empezado con los 140 caracteres. ¿Se hará lo mismo con el contenido de otras Redes Sociales?



Nunca pienso en el futuro. Llega enseguida




La frase es de Albert Einstein. Es verdad que estamos siempre tan preocupados con lo que pasará mañana que a veces no disfrutamos lo suficiente del día a día. Pero esta es sólo una reflexión a modo de introducción de mi post. Empecemos a hablar sobre lo que nos ocupa.
 
Con todos mis respetos, las cosas tan raras que se les ocurren a algunos… Ponerse a predecir lo que sucederá en los Social Media cada año tiene mucha guasa. Aunque hay que reconocer que es una idea, cuando menos, original y divertida y que en algunos casos se trata más yo creo de tirarse a la piscina y ver qué pasa. Aunque en otros no es así. Por eso, de todas las predicciones del artículo me quedo con estas tres:


  1. “Los clientes conversan y las empresas deben saber qué dicen: para ello ya no basta con programar una alerta de Google”, de Roger Domingo.

Esta me ha gustado porque creo que es muy acertada y porque tiene mucho que ver con el último ejercicio que hicimos sobre la monitorización. Me parece importantísima la afirmación que hace sobre el Community Manager porque pienso que es cierto que será mucho más importante (y acertado) escuchar que hablar (o escribir en la Red, en este caso). Todos queremos ser escuchados como clientes y que nuestras opiniones, quejas, reclamaciones e incluso felicitaciones, que a veces también tienen lugar, sean tenidas en cuenta.

Estoy de acuerdo también en que las empresas no deberían preocuparse tanto de su presencia en las Redes Sociales y en el número de seguidores que tienen y deberían hacerlo más por su “buena presencia”, es decir, por su reputación, por lo que dicen sus clientes/usuarios sobre ellas. Y sobre todo, aprovechar ese conocimiento, esas opiniones, para mejorar y ofrecer productos y servicios de calidad. Aprovecharlo en su beneficio y en el de sus clientes para que estén más satisfechos.

Los clientes cada vez tenemos más que decir, y la Web Social nos ofrece la posibilidad de hacerlo fácilmente y a las empresas de hacer un uso acertado realizando un seguimiento adecuado de lo que se dice en los medios sobre ellas y de actuar en consecuencia para mejorar su reputación.  

En realidad, creo que cada vez son más las empresas que lo hacen y que han visto la utilidad de mantener una relación más cercana con sus clientes.


  1. “La estrategia digital, será social o no será”, de Albert García Pujadas.

Las empresas estarán en las Redes Sociales quieran o no. Que una empresa decida no formar parte de los Social Media no es posible porque son los clientes quienes lo deciden hablando de las mismas y expresando sus opiniones sobre ellas en los diferentes medios. Y esto es algo que las empresas no pueden ni podrán evitar. Podrán controlarlo en la medida de lo posible haciendo un seguimiento adecuado, como ya  he dicho antes, de lo que se dice sobre ellas y actuando tanto en lo positivo como, y sobre todo, en lo que respecta a los comentarios negativos.

Creo que no me equivocaría al afirmar que casi todos consultamos los foros de opinión para ver qué se dice de un hotel, por ejemplo, cuando vamos a hacer un viaje; o de un determinado modelo de cámara de fotos, cuando queremos comprarnos una.


  1. “2011 será el año del hashtag, de la conversación, más que del número de fans o followers”, de Sebastián Muriel.

Totalmente de acuerdo. Basta con recordar algunos hashtag que han traspasado el umbral de Twitter para llegar hasta nuestras casas a través de los diferentes medios de comunicación (caso Bisbal o el más reciente del usuario de Twitter que relató el ataque a Bin Laden sin saber de qué se trataba).

Aún así, pienso que el número de fans y de followers siguen siendo datos importante para muchos.

Las predicciones menos acertadas a mi parecer son:

-         Dejaremos poco a poco de hablar de Social Media que no ha sido más que una moda más, de José Antonio del Moral. Creo que  cada vez  se habla más de Social Media, de Web Social o como queramos llamarlo.
-         Otra de las modas que se empezará a apagar es la de los Community Managers, también de José Antonio del Moral. No lo creo y además espero que no sea así.
-         Normalizaremos el lenguaje, de Genís Roca. Creo que no se ha normalizado ni se hará en lo que queda de año (y puede que nunca, me atrevería a decir).

Y ya para terminar, es verdad que no tengo una bola de cristal, ya me gustaría a mí, pero no, no me veo en un futuro, al menos no en un futuro cercano, trabajando en una de estas empresas. Tuve mayores expectativas recién terminada la carrera hace unos años pero ahora tengo mi vida aquí en Huelva, soy una modesta bibliotecaria (y muy honrada y feliz que me siento de serlo) y aunque antes soñaba con irme a “los Madriles” a trabajar como documentalista, ahora mis expectativas han cambiado, son otras, y priman mis intereses personales y el estar cerca de los míos. Pero nunca se sabe….



martes, 31 de mayo de 2011

La inteligencia del enjambre



Quiero comenzar este post diciendo que esta “nube de identidades de la Web Social” tiene su explicación: voy a escribir mi opinión sobre el comportamiento de mis compañeros de asignatura y como en él se mencionarán sólo algunos nombres, seguramente los de unos pocos privilegiados (para mí), lo cuál no me parece nada justo (lo aclaro de antemano, aunque vaya a hacerlo yo), quiero que todos y cada uno de vosotros estéis presentes de alguna manera en él.

En un principio, pensé no dar nombres pero en realidad lo estamos haciendo a diario: en nuestros blogs, en Twitter y Facebook, los profesores en las clases presenciales resaltando cosas de algunos de nosotros, con sus estadísticas…

Algunos ya han expresado su opinión al respecto. Muy pocos. En realidad dos, si no recuerdo mal: Arantxa, con su ya lejano “Os miro” y Henar, con su más reciente y original “¿Quién es más popular que Paris Hilton?”. Y es evidente que aunque trabajemos como una piña, “uno para todos y todos para uno”, que dirían los famosos mosqueteros, todos tenemos a nuestros favoritos (“favoritti”, diría yo). Y en mi caso también existen y los iréis descubriendo a lo largo de este texto.


Yo no voy a valorar el comportamiento y la creatividad de mis compañeros en función del número o de la calidad de los tweets que han enviado o de los enlaces y aplicaciones que han añadido a Facebook. Estas cosas tendrán que valorarlas los profesores. Sí he notado que, desde la penúltima presencial el número de tweets ha disminuido considerablemente, gracias a Dios porque los primeros días pensé que no iba a conseguir superar mi estrés. Parecía que la gente se había vuelto loca. Y yo, que además no conocía Twitter, no daba crédito a lo que veía.

Yo prefiero tener en cuenta otras cosas como el compañerismo, el saber escuchar (difícil y más aún cuando no se está presente), el saber enseñar y sobre todo, lo más importante para mí es el saber transmitir. COMUNICAR. A mí no me vale de nada que una persona sepa muchísimo sobre un tema si me lo cuenta y no me entero de nada. Me pasó con muchos de mis profesores a lo largo de mi vida estudiantil. Yo valoro más que el que sepa poco, por poco que sea, tenga la generosidad de contármelo y la capacidad de hacérmelo llegar de verdad. No sé si las personas que voy a nombrar saben más o menos de Web Social, lo que sí sé es que me he leído sus posts con ganas, en cuanto veía el aviso en mi Google Reader: @arantxa, @belen, @conesa, @henar, @truco, @gocain… (por poner algunos).

Hay más, pero no voy a ponerme a mirar uno a uno que ya tuve que hacerlo para lo de la nube. Son los que se me vienen a la cabeza de primeras. Lo que he dicho antes tampoco significa que los que más saben me aburran. A ver si ahora alguien se va a dar por aludido sin serlo. Esto en cuanto a los blogs y a lo de saber transmitir.

Con respecto a lo demás: interacción, participación, colaboración… me vienen a la mente @estefania, @cecirezende o @carol.

Los que me parece que hacen un uso más profesional de estos medios son @santisaborido, @guten y, aunque los he dejado para el final, los número 1 y 2 del ranking (aunque no sé en qué orden, pondré a la señorita primero): @isa y @luis. Creo que estos serán los “matriculatti” de la asignatura. Eso espero porque se lo merecen de verdad. @isa es como tu mejor amiga “virtual”, que siempre está ahí cuando la necesitas (vamos, que desapareció unos días y yo la eché de menos). Y Luis es el “gran maestro”. Sus comentarios, unas veces más polémicos que otros, siempre son constructivos.

Me gustaría decir muchas más cosas. Igual continúo en otro post porque este se me está haciendo demasiado largo.

He mencionado sólo a 13 personas. Bueno, que sean 15. No creáis que me voy a olvidar de vosotros: @eva y @tony porque sin vosotros todo esto no hubiera sido posible. Ha sido una experiencia muy especial. Estresante pero gratificante.

Y por último quiero daros las gracias a @todos porque todos me habéis aportado algo: enlaces interesantes, comentarios en mi blog y en los de los demás con los que he aprendido mucho, ideas, aplicaciones y herramientas que he empezado a utilizar gracias a vuestras explicaciones. Por eso, aunque no os haya mencionado, estáis en mi nube.





lunes, 30 de mayo de 2011

Red-putación II

Voy a probar ahora con una persona relacionada con el mundo de la información que como ya he dicho en la entrada anterior será José Antonio Merlo Vega, Director del Servicio de Bibliotecas de la Universidad de Salamanca, al que ya sigo en Twitter.

Resultados de José Antonio Merlo Vega:

Búsqueda en BlogSearch: 754 resultados (usando las comillas en esta ocasión también). El primer resultado se corresponde con una entrada suya en “Biblioblog”. A partir de ahí, en los sucesivos se encuentran muchos de los posts de mis compañeros sobre el seguimiento en Twitter y demás. Otros, hacen mención a algunas de sus publicaciones y participaciones en cursos y otros eventos. Se anuncia por ejemplo su presencia en el próximo curso de verano de la Universidad de Salamanca “Aprender y enseñar la medicina en entornos 2.0: el papel de la biblioteca médico-sanitaria”, en el que participará con la ponencia “Ciencia 2.0” el día 27 de junio.

En Technorati no he encontrado nada.  Pero sí en Wink:

Su perfil en LinkedIn:


El sitio Exlibris de la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca.


No he encontrado nada en Gennio.

Pensé que con SocialMention tendría más suerte que en el caso de la Biblioteca Pública de Huelva pero, el resultado es muy parecido:


15 menciones “neutras”,  ni positivas ni negativas. Una reputación neutra también la de este profesional.

He encontrado un vídeo de YouTube subido por Nieves González hace casi 3 años en el que nos explica ¿Por qué estudió Biblioteconomía? Me pareció curioso añadirlo.

En cuanto a las alertas de Google, sólo he recibido un par de cosas en estos cuatro o cinco días: de nuevo, el programa del curso de verano que ya he mencionado antes y una entrada en Mendeley sobre un artículo suyo.

Sobre su perfil en Facebook, comentar que tiene 713 amigos entre los que no me encuentro porque no he querido añadir a nadie a mi perfil de Websoc que no sean compañeros o profesores de la asignatura. Una tontería o una manía como otra cualquiera porque podría crear grupos pero para eso ya utilizo Twitter. En cuanto a este último, no voy a comentar nada porque ya lo hice hace una semana en el seguimiento a mis twitterati.


Bueno pues tampoco he encontrado ningún comentario negativo sobre José Antonio Merlo Vega. Supongo que es más fácil hacer campañas negativas o desprestigiar a empresas importantes que tengan más que ver con la publicidad, la alimentación y cosas así como el caso Actimel por todos conocido y ahora recordado en el artículo que acabamos de leer. Lo que está claro es que éste es un medio rapidísimo, en el que cualquier rumor podría llegar hasta Dios sabe dónde y en el que hay que tener mucho cuidado con lo que se dice y con la forma de decirlo.
No he averiguado nada que no supiera ya sobre la institución ni sobre la persona. Bueno, en este último caso he conocido gracias al vídeo cómo su pasión por el mundo de los libros le llevó a estudiar Biblioteconomía.
Hasta hace unos días, que recibí un comentario de Eva en mi blog, ni se me hubiera ocurrido como ella me dijo que “las personas tienen Alerts sobre sí mismos para dar seguimiento a su reputación digital”. En realidad, no se me podía ocurrir porque tengo que reconocer, no sin cierta vergüenza, que no conocía las alertas de Google. Después de esta actividad entiendo muchas cosas.
En estos casos no puedo decir que haya información pública que roce los límites aceptables de la ética y la privacidad.  Todo lo que he encontrado está relacionado con lo profesional. Una “Red-putación” intachable la de mis dos “vigilados”.

Red-putación

Después de leer el artículo, me ha costado bastante trabajo decidir a quién iba a vigilar (“monitorizar”, por decirlo de una forma más sofisticada). En la descripción de la actividad se nos decía que podíamos elegirnos a nosotros mismos y a la institución en la que estudiamos o trabajamos. Pienso que ya he hablado demasiado sobre mi biblioteca (“y yo no he venido aquí para hablar de mi biblioteca”) y no creo que se digan cosas muy interesantes sobre mí en la Red así es que, aún así, para que todo quede en casa, me he decidido por la Biblioteca Pública de Huelva y por José Antonio Merlo Vega que, como ya dije en otro post anterior, ha estado presente en la bibliografía de muchas de las asignaturas del Máster lo que me hizo elegirle también como twitterati a seguir.

Tengo que confesar (siempre acabo haciendo confesiones en mi blog, tendría que haberle llamado “Mi confesionario” en lugar de “Mi blog de la Web Social”) que he creado alertas además de para los dos que he decidido seguir para esta práctica, para mi biblioteca (¡ja, ja!, no he podido evitarlo) y para otros profesionales del mundo de la información. Por puro cotilleo, vaya. Para ver qué recibía. Era la primera vez que creaba alertas en Google (otra cosa que he aprendido) y le cogí el “gustillo”. Pero no os voy a contar lo que he recibido sobre ellos…

Resultados de la Biblioteca Pública de Huelva:

Búsqueda en BlogSearch: 218 resultados (usando las comillas, sin ellas muchas más).
Me aparecen entradas de su propio blog en las que anuncian cursos y actividades que van a realizar. Y de otros blogs de colegios, de profesores, y otros  que tienen por temática la lectura y el mundo del libro en general en los que se hacen menciones a la biblioteca. Cabe destacar que el blog está algo desactualizado pues el último post es del año pasado (y sólo hay uno de 2010). ¡Qué desastre!

Búsqueda en Technorati: he realizado la misma búsqueda que en BlogSearch y no me aparece ningún resultado.
Resultado negativo también con Scoopler y con Gennio.

Entonces, por probar con otra cosa y después de leer el post de Luis, me he dirigido a SocialMention que me ha parecido muy interesante (espero que a Luis no le moleste que le haya copiado la idea. Al fin y al cabo, se trata de aprender de los demás, ¿no?, y una que tiene complejo de esponja…). Pero mis resultados tampoco han sido muy atractivos, la verdad:


Si no lo he entendido mal, me salen 12 menciones “neutras”,  ni positivas ni negativas. Bueno, una reputación neutra la de la Biblioteca Pública de Huelva.
No sé si todo el mundo lo estará haciendo usando las comillas. Sin comillas siempre salen muchos más resultados pero la mayoría no se corresponden con lo que buscamos en realidad. También hay que tener en cuenta que en muchos sitios aparece como Biblioteca Provincial de Huelva, Biblioteca Pública Provincial de Huelva… Y yo lo estoy haciendo como “Biblioteca Pública de Huelva”. Así es que la ecuación de búsqueda también cuenta.

En cuanto a las alertas de Google, sí he tenido más suerte. He recibido mensajes que hacen referencia a entradas en blogs sobre la biblioteca. He descubierto así un blog con información mucho más actualizada sobre la misma. Se ve que el anterior es antiguo y ha dejado de utilizarse.

Una de las alertas es de Mashpedia, la enciclopedia en tiempo real.


Otra alerta a destacar de hace un par de días es una noticia en el periódico “Huelva Información” felicitando a la biblioteca por el décimo aniversario de su nuevo edificio. 

 Y otras se refieren al Ciclo de Conferencias “Bibliotecas de Babel” que se está celebrando en la Universidad de Huelva y en el que el director de la Biblioteca Pública de Huelva, Antonio Gómez Gómez, participará el día 31 de mayo (mañana) con la conferencia “Iniciativas bibliotecarias para un acceso igualitario a la cultura”.

En cuanto a la Biblioteca en Facebook podemos decir que su página está bastante bien. Muro actualizado con información muy reciente de la Feria del Libro en Huelva (de este fin de semana), con vídeos promocionales en YouTube. A 728 personas les gusta su página (bueno, la cantidad no está reñida con la calidad).


En Twitter, mucho mejor: 1961 tweets, siguiendo a 421, con 1413 seguidores (1414 a partir de hoy conmigo), y 104 listas. Muchos de los últimos tweets tienen que ver con Fesabid.

En conclusión, creo que se puede afirmar que la Biblioteca Pública de Huelva tiene una reputación digital aceptable. En realidad, buena, porque tampoco es que haya encontrado ningún comentario negativo.
Dejo el análisis de José Antonio Merlo Vega para una segunda parte de este post que necesito descansar un poco.


 


domingo, 22 de mayo de 2011

De lo que te cuenten... la mitad


Cosas de novatos en esto de Twitter. Que digo yo, que si me instalé el TweetDeck en mi escritorio fue para algo, ¿no? Pues yo soy tan torpe de abrir las dos cosas a la vez, ¿por qué? Pues tiene una explicación muy sencilla:

-          Prefiero leer en TweetDeck porque se actualiza más rápido.

-          Y escribir en Twitter directamente por manía. No tiene una explicación razonable.

Siendo honesta, además, tengo que reconocer que al principio de la asignatura intentaba leer todo enlace que se enviaba a través de Twitter. Así acabé, “medio majara”. Ahora puedo leer entre un 10 o un 20 por ciento de lo que se “tuitea”. Tirando por lo alto. Honesta y un poco más lista, claro. Porque lo de antes era de una ingenuidad absoluta (no quería perderme nada).

Al fin y al cabo somos profesionales de la información y hay que saber discernir lo que es interesante de lo que no lo es. Y yo lo puse en práctica en seguida. Además, como siempre me decían de pequeña: “De lo que te cuenten, créete la mitad”. Pues si lo aplicamos a Twitter: “De lo que te “tuitéen”, léete la mitad”.

El caso es que el 26 de abril tomé la decisión de seguir a dos profesionales y a tres instituciones que agrupé en una lista en Twitter para que me resultara más cómodo. Y éstos son los datos obtenidos:

Julio Alonso Arévalo:

490 tweets; siguiendo a 81; 373 seguidores y 44 listas.

A ver, no es que sea un Twitterati de lo más activo. Lo suficiente. Yo me identifico con este tipo de usuarios del microblogging: no “tuiteo” todos los días, sólo cuando me parece interesante compartir algo (o cuando tengo que hacer publicidad de mis posts, como haré en cuanto termine éste). Ni que decir tiene que cantidad no es sinónimo de calidad. En cuanto a los tweets básicamente son enlaces a las noticias de Universo Abierto o a los mensajes enviados a través de las listas de distribución. Por lo que, aunque me cueste reconocerlo porque ya dije en mi anterior post que Universo Abierto era mi blog favorito y su responsable me parece un gran profesional, en Twitter no me aporta nada, nada nuevo quiero decir, porque ya me llega todo a través de otros canales. Supongo que esto pasará con otros profesionales y/o instituciones. Incluso nosotros lo hacemos, como comentaron los profesores en la última clase presencial. Enviamos lo mismo por cuatro o cinco canales distintos. Pero bueno, para eso sirven estas herramientas, ¿no? Por si alguien no se entera en un sitio, se lo envías a otro. No ha “retuiteado” nada tampoco, al menos desde que le sigo.

José Antonio Merlo Vega:

789 tweets; siguiendo a 182; 694 seguidores y 75 listas.

Casi el doble que el anterior. Una actividad normal, diría yo. Casi todos sus tweets son de carácter profesional aunque hay algunos personales también. Sí utiliza bastante el “retuiteo” de lo que se deduce (en teoría) que le interesa y publicita lo que envían otros.

SocialBlabla:

542 tweets; siguiendo a 4809; 4869 seguidores y 526 listas.

Tampoco son de los más activos. Ocurre como con Universo Abierto. Básicamente envían tweets sobre lo que publican en su página. Aunque también utilizan bastante el “retuiteo” y hay algún que otro tweet de agradecimiento a algún seguidor que les ha mencionado, pero no son muy habituales. Récord de seguidores, eso sí.

Revista EPI:

374 tweets; siguiendo a 183; 1500 seguidores y 145 listas.

Pues siendo el que menos tweets tiene pienso que es el que mejor uso hace de Twitter. Hay una gran interacción con los seguidores. Responden a sus dudas y preguntas. Les facilitan información sobre determinados temas: jornadas, análisis y estudios, etc. Al tratarse de una revista, no van a estar enviando enlaces a los artículos, claro. Utilizan Twitter para otro tipo de cosas. “Retuitean” a otros y son muy agradecidos con sus seguidores. Si evaluamos la calidad de los tweets y el uso que hacen de Twitter en general, éste sería mi favorito. Supongo que también cuenta el hecho de que nos les siga por ningún otro canal. Es una revista que conozco por mi trabajo y de la que he tenido que hacer uso alguna vez por este motivo, pero nada más.

RecBib:

8775 tweets; siguiendo a 493; 1739 seguidores y 171 listas.

Éste tiene el récord de tweets. Pero el caso es muy parecido a los de Universo Abierto y SocialBlabla. Además, como ya comenté en el análisis de los blogs, hay de todo: ofertas de empleo, de formación…


¿Qué ocurre con Universo Abierto, SocialBlabla o RecBib? Que ellos publicitan sus artículos, noticias, entradas en blogs y lo que haga falta. Y los que les seguimos en Twitter hacemos lo mismo (bueno, yo no, la verdad). Y así, todos los días pasan por delante de nuestros ojos los mismos enlaces una y otra vez abrumándonos. Es cierto que puedes realizar una búsqueda para ver si alguien ha escrito ya sobre el tema pero también lo es que no todos seguimos a los mismos y si algo te parece interesante quieres compartirlo y tienes que hacerlo con todos, los que seguimos y los que no seguimos a los mismos que tú. Es un tema complejo.

También supongo que lo que hacemos en esta asignatura es algo excepcional: seguir a alguien a través de tu blog, a través de Google Reader, de Twitter y de Facebook no será lo habitual. ¿O sí?

viernes, 20 de mayo de 2011

Una batalla bastante igualada

Éste es el aspecto que presenta ahora mismo mi carpeta de Google Reader llamada “Blogs profesionales”:



Como podéis ver, se puede afirmar que “todo” es de RecBib. Lo que se ve en el pantallazo, claro. Si bajamos un poco, también hay algo de Universo Abierto y nada, absolutamente nada, del blog de Pablo Lara Navarra. Una lástima,  porque como ya dije es un ex compañero de carrera y un gran profesional que está haciendo cosas muy buenas y me pareció una genial idea incorporarlo para poder seguirle pero su blog no ha tenido ninguna actividad desde que me suscribí el día 13 de abril de 2011 (según la entrada en el mío). Así es que tendré que sustituirlo por otro del que pueda hacer una mejor evaluación. Bueno, sustituirlo no. Voy a dejarlo y añadiré otro que será el de SocialBlabla porque ya les sigo en Twitter y en Facebook y me interesa mucho todo lo que publican. Sobre todo porque me resulta muy útil para esta asignatura además de entretenido.

Voy a hacer la valoración del seguimiento de uno en uno. Como el que menos movimiento ha tenido, y por lo tanto tampoco tengo mucho que decir sobre el mismo, ha sido el de Pablo voy a empezar con él:


Es lo que hay. No puedo inventarme la estadística.

Cuando me suscribí hace un mes, contaba con seis entradas: dos en enero, dos en febrero y dos en marzo. Y como ya digo, no se ha actualizado desde entonces. Además, no se han realizado comentarios a dichas entradas tampoco. Como ya comenté en algún sitio (no sé cuándo ni dónde) supongo que esto tiene que ver bastante con el hecho de tratarse de un blog personal y no de una institución, organización o empresa como en los otros casos que siempre tendrán más movimiento.

Por lo demás, a mí me parece interesante lo que escribe (aunque haya sido poquito). Hay una entrada que se llama “Ciclo de vida de redes sociales” que me parece muy buena.

Seguiré con el campeón en cuanto a actualizaciones, el de RecBib:



Según las estadísticas de Google Reader, RecBib cuenta con 63,5 publicaciones a la semana de media. Unos 8,6 elementos al día. Y la última actualización es de hace 36 minutos.

Hay que tener en cuenta que no sólo envían noticias, artículos o eventos sobre el mundo bibliotecario, sino que muchas de las actualizaciones son de ofertas de empleo y de formación. He de reconocer que a veces me siento un poco saturada cuando abro Google Reader y veo tanta cosa. Pero bueno, se trata de ser selectivo y de leer lo que te interese.

En cuanto a la extensión de los post es bastante variable. No podría establecer una media y sobre temas muy diversos e interesantes. La interacción con los usuarios es muy positiva y variada. Hay posts muy populares con un elevado número de comentarios y “retuiteos”. Están en Twitter, Facebook y FriendFeed posibilitando así un mejor seguimiento por parte de sus usuarios.

Y por último, aunque no menos interesante, hablaré de Universo Abierto:



Según las estadísticas de Google Reader, cuenta con 7,2 publicaciones a la semana de media (frente a las 63,5 que recordemos que tiene RecBib). Unos 0,9 elementos al día (frente a los 8,6 del otro). Y la última actualización es de hace 20 minutos (claro que mientras escribo este post, RecBib ya ha hecho actualizaciones pero no voy a cambiarlo ya porque podría volverme loca).

Hay que tener en cuenta lo que decía antes sobre RecBib. Universo Abierto no envía ofertas de empleo, por ejemplo. Es una de las razones pienso yo por las que la diferencia es tan notable. Para eso tienen InfoDoc y otras listas de distribución a las que puedes suscribirte. De los tres, éste es mi favorito. Menos actividad pero más interesante y más útil (para mí). En cuanto a la extensión de los posts también es muy variable y la interacción quizá sea un poco menor que en RecBib.

Julián Marquina frente a Julio Alonso Arévalo. Es difícil decidirse, la verdad.

P.D. Iba a poner este título al post "Julián Marquina frente a Julio Alonso Arévalo" pero lo podrían ver en Twitter y me ha dado cosa. Que aquí todo se sabe.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Web1, Web2, Web3... ¿Hasta dónde llegaremos?






Los autores del artículo tratan de realizar una comparación técnica entre la Web 1.0 y la Web 2.0 por primera vez puesto que no hay conocimiento de trabajos anteriores que hayan hecho lo mismo (según sus propias palabras). Pese a esto, a mí me parece que la mayoría de los conceptos sobre los que hablan los hemos visto en mayor o menor medida a lo largo de estas semanas en la asignatura (otros, incluso antes de empezarla): de esta forma comienzan diciendo que una de las principales diferencias entre la Web 1.0 y la Web 2.0 es que en la primera, eran pocos los creadores de contenido y que los usuarios sólo eran usuarios consumidores mientras que en la Web 2.0 todos podemos ser creadores, “prosumidores”;  también hablan de las enormes posibilidades de interacción de los usuarios con los sitios web en contraposición con la Web 1.0 en la que la interacción era mínima o nula.
Los autores nos muestran una clasificación de los sitios según se adapten mejor a las características de la Web1 o la Web2, (como ellos dicen “por abreviar”), para lo que elaboran una tabla con las características de algunos de los sitios web más populares en la que tratan de hacer una comparación según diferentes aspectos que tienen que ver con: los detalles del perfil, es decir, los datos que se pueden añadir a la hora de registrarnos y crearnos un perfil; la conectividad vista como la capacidad de suscripción a noticias, amigos o grupos. Lo que ellos denominan la “participación pública de la información”, la capacidad de formar conexiones entre los usuarios. El contenido, entendido según la posibilidad de publicación en diferentes formatos, de etiquetar ese contenido. Y por último, otras características técnicas adicionales.
En mi opinión, de todas estas características objeto de evaluación, las que me parecen más interesantes para medir o analizar los sitios web son los que tienen que ver, según la tabla propuesta con la conectividad, el contenido y las cuestiones técnicas. Es decir, por un lado, los que permiten a los usuarios establecer conexiones entre ellos, formar grupos y compartir contenidos y por otro, los que les permiten una mayor interacción con el sitio y poder hacer cosas más allá de leer el contenido de las páginas: poder editarlo, etiquetarlo, escribir comentarios o el hecho de poder añadir aplicaciones en Facebook por ejemplo o widgets en nuestros blogs. Aunque luego haya muchas cosas que no funcionen… Los datos que se nos soliciten o que podamos añadir a nuestro perfiles no me parecen relevantes en cuanto a la evaluación que hacen los autores de los mismos. Sí lo serían si estuviésemos evaluando la privacidad de los sitios, un item que no entiendo que se haya dejado a un lado en este artículo porque es una de las que más nos preocupa a los usuarios de la Web 2.0 y uno de los puntos débiles de la misma.

Una de las cuestiones que me han parecido más interesantes del artículo es la de la medición del tráfico. En la Web1 parece ser que los indicadores para la medición eran más precisos que ahora: contar los clics y las visitas a las páginas parecía mucho más sencillo.  En la Web2 se mide la cantidad de tiempo que un usuario pasa en un sitio en lugar del número de páginas que ve. Lo cual no parece muy acertado porque podemos tener abierta una página en nuestro navegador y no estar haciéndole ni caso o no tener siquiera que entrar en ella para leer sus contenidos gracias al RSS. Resulta muy difícil además teniendo en cuenta la cantidad de cosas que los usuarios pueden hacer actualmente dentro de un sitio web: crear datos, escribir comentarios, etc. y también por la transformación permanente de los sitios y la actualización constante de los contenidos. Esta forma de medición hace que los sitios cada vez sean más completos y permitan realizar a los usuarios más acciones dentro de los mismos para que permanezcan el mayor tiempo posible utilizándolos. Así pasan a convertirse en sofisticadas plataformas o portales que integran todo tipo de herramientas y aplicaciones.
No quería terminar este post sin comentar que la lectura me ha resultado dificultosa, que me parece demasiado larga y algo pesada, un poco repetitiva en algunas cuestiones. Y lo que me parece menos acertado, como ya he mencionado antes,  es que no se evalúen los sitios también por sus niveles u opciones de privacidad, aunque entiendo que esto sería mucho más complejo.
Por lo demás, os enlazo algunos vídeos sobre las diferencias entre las webs (Son muy cortitos. Duran menos de un minuto cada uno).

miércoles, 11 de mayo de 2011

La Red Social


Hace un mes que vi la película y he de reconocer que no tenía ni idea de que Facebook hubiera nacido de una manera tan tonta.
Soy usuaria  de “La Red Social” desde hace unos tres años. Empecé creándome un perfil personal en Facebook para hablar con los amigos y todo eso que solemos hacer pero con el tiempo me di cuenta, y así se lo comenté a ellos, que no me aportaba nada. Todo lo contrario, cuando empezaron a llegarme correos de aviso del tipo “Fulanito te ha etiquetado en una foto” pensé: “hasta aquí hemos llegado”. Con lo poco que me gustan a mí las fotos (las mías). Fue cuando descubrí la configuración de la privacidad y le puse un candadito a todo. Y ahora no hay quien me encuentre. ¿Para qué me sirve entonces? Pues para nada en realidad.
Otra de las cosas que me hace mucha gracia es cuando una compañera de la facultad, una de mis mejores amigas de la carrera, me dice: “¿sabes con quien hablo por el Facebook? Con Fulanito de tal”. Y yo me pregunto: “pero si no podía soportarlo cuando estudiábamos en Granada, ¿qué hace ahora hablando con él todo el día?”. No entiendo esas cosas, la verdad.
Cuando me creé el perfil para la asignatura “raquelwebsoc” pensé que sería más de lo mismo, tengo que confesarlo. No sabéis el trabajito que me costó encontrar una foto. Tenía pensado dejarla en blanco, no subir ninguna, ni en Twitter, ni en el blog ni en Facebook, hasta que Eva envió el siguiente tweet el día 7 de abril:


/me se pregunta si @sergiowebsoc @raquelwebsoc @carolwebsoc se identifican con un huevo o no tienen una foto a mano ;-)... #websoc11


Pues lo cierto es que no. Pero me dije: “tengo que buscar una”. Me puse a ello y rápidamente la subí, sin pensar que no hacía falta que fuera una foto personal puesto que como dice Arantxa en su blog muchos de vosotros no lo habéis hecho así. Pero como un huevo no era lo correcto, pensé que cualquier otra cosa tampoco. El caso es que a mí me ha hecho ilusión ponerle cara a muchos de los compañeros que sólo conocía por los foros de las asignaturas.
Crearse un perfil es muy sencillo. Basta con aportar una serie de datos personales, una cuenta de correo electrónico y una contraseña.




Yo decidí crearme un perfil nuevo, como ya he dicho, para no mezclar lo personal con lo profesional, eso que nos preocupa mucho a unos cuantos. Y en un mes he tenido más actividad que en los tres años que llevaba con el otro.
Estoy descubriendo una serie de herramientas que no conocía y que sí me están aportando nuevos conocimientos y una visión distinta a la que tenía de Facebook. Gracias a las aplicaciones estoy empezando a encontrarle un sentido al uso de este servicio aunque la experiencia no está resultando nada fácil. He añadido varias a mi perfil que funcionan perfectamente: Selective Tweets y RSS Graffiti (esta última ha sido mi reciente adquisición para conectar mi blog a la página de WebSocial y a la mía propia). Añadir alguna a la página de la asignatura me costó un poco más. Empecé intentándolo con Google Reader sin conseguirlo aunque creo que no era cosa mía, sino de la aplicación que no funciona correctamente. Y finalmente lo conseguí con Scribd pero, como dicen en mi tierra “es de Cortegana: que funciona cuando le da la gana”.
A este respecto tengo que comentar que los compañeros son geniales y que siempre hay alguien ahí para echarte una mano. Basta con escribir una duda en el muro y rápidamente entre todos, casi siempre, encontramos la solución. Creo que es lo más bonito de la asignatura y de mi manera de ver ahora la Web Social: compartir, construir entre todos, ayudarnos en un medio no presencial, que parece más complicado todavía y que está resultando tan fácil aquí…
En cuanto a la configuración de la privacidad, en este caso no he querido tocar nada para que todo el mundo pueda encontrarme, escribirme, ver mis cosas y todo lo demás. No vaya a ser que lo fastidie con el trabajito que me está costando. Sólo hice una cosa el otro día, después de leer un post en el blog de Luis José. Lo de cambiar mi cuenta por una cuenta segura y veréis lo que me ocurre ahora. Cuando accedo a algunas aplicaciones me sale este mensaje:




“No podemos mostrarte este contenido si usas Facebook a través de una conexión segura (https)”

¡Qué listos! ¿Por qué no? Entonces, ¿de qué me ha servido cambiarlo?

Otra de las cosas que he hecho esta semana para ser “proactiva” es añadir a los compañeros al grupo “Leer en tiempos de crisis” 



Y algunos ya han realizado sus aportaciones comentando los libros que están leyendo o que tienen aún por leer. Además, he participado en no sé cuántas encuestas creadas por otros compañeros (una de las aplicaciones, por cierto, que más me gustan y que me parecen más útiles para que las bibliotecas y otras instituciones/empresas conozcan mejor a sus usuarios y sus opiniones sobre determinados temas o servicios).
En realidad, he intentado participar en casi todo lo que se va añadiendo. Pero me ha resultado imposible. Es demasiado. Y eso que llevo más de una semana dedicada exclusivamente a Facebook (que tengo Twitter abandonado, vamos). Y a mis compañeros de trabajo fritos porque no paro de contarles lo que voy descubriendo y aprendiendo a hacer. Por cierto, quiero escribir un post sobre mi biblioteca en Facebook (la Biblioteca de la Universidad de Huelva) para contaros lo que están haciendo y sobre todo, cómo lo hacen, a ver qué os parece a vosotros porque yo no comparto algunas cosas. Pero será en unos días porque ahora no doy para más y tampoco quiero alargar este post más de lo normal.
Y para finalizar,  quería comentar que hace más de 2 semanas que me registré en Library 2.0 y todavía estoy esperando el correo de confirmación. Esta mañana he vuelto a intentarlo y el mensaje sigue siendo el mismo:

Your membership is pending approval.

Cuando sepa algo os contaré.