miércoles, 18 de mayo de 2011

Web1, Web2, Web3... ¿Hasta dónde llegaremos?






Los autores del artículo tratan de realizar una comparación técnica entre la Web 1.0 y la Web 2.0 por primera vez puesto que no hay conocimiento de trabajos anteriores que hayan hecho lo mismo (según sus propias palabras). Pese a esto, a mí me parece que la mayoría de los conceptos sobre los que hablan los hemos visto en mayor o menor medida a lo largo de estas semanas en la asignatura (otros, incluso antes de empezarla): de esta forma comienzan diciendo que una de las principales diferencias entre la Web 1.0 y la Web 2.0 es que en la primera, eran pocos los creadores de contenido y que los usuarios sólo eran usuarios consumidores mientras que en la Web 2.0 todos podemos ser creadores, “prosumidores”;  también hablan de las enormes posibilidades de interacción de los usuarios con los sitios web en contraposición con la Web 1.0 en la que la interacción era mínima o nula.
Los autores nos muestran una clasificación de los sitios según se adapten mejor a las características de la Web1 o la Web2, (como ellos dicen “por abreviar”), para lo que elaboran una tabla con las características de algunos de los sitios web más populares en la que tratan de hacer una comparación según diferentes aspectos que tienen que ver con: los detalles del perfil, es decir, los datos que se pueden añadir a la hora de registrarnos y crearnos un perfil; la conectividad vista como la capacidad de suscripción a noticias, amigos o grupos. Lo que ellos denominan la “participación pública de la información”, la capacidad de formar conexiones entre los usuarios. El contenido, entendido según la posibilidad de publicación en diferentes formatos, de etiquetar ese contenido. Y por último, otras características técnicas adicionales.
En mi opinión, de todas estas características objeto de evaluación, las que me parecen más interesantes para medir o analizar los sitios web son los que tienen que ver, según la tabla propuesta con la conectividad, el contenido y las cuestiones técnicas. Es decir, por un lado, los que permiten a los usuarios establecer conexiones entre ellos, formar grupos y compartir contenidos y por otro, los que les permiten una mayor interacción con el sitio y poder hacer cosas más allá de leer el contenido de las páginas: poder editarlo, etiquetarlo, escribir comentarios o el hecho de poder añadir aplicaciones en Facebook por ejemplo o widgets en nuestros blogs. Aunque luego haya muchas cosas que no funcionen… Los datos que se nos soliciten o que podamos añadir a nuestro perfiles no me parecen relevantes en cuanto a la evaluación que hacen los autores de los mismos. Sí lo serían si estuviésemos evaluando la privacidad de los sitios, un item que no entiendo que se haya dejado a un lado en este artículo porque es una de las que más nos preocupa a los usuarios de la Web 2.0 y uno de los puntos débiles de la misma.

Una de las cuestiones que me han parecido más interesantes del artículo es la de la medición del tráfico. En la Web1 parece ser que los indicadores para la medición eran más precisos que ahora: contar los clics y las visitas a las páginas parecía mucho más sencillo.  En la Web2 se mide la cantidad de tiempo que un usuario pasa en un sitio en lugar del número de páginas que ve. Lo cual no parece muy acertado porque podemos tener abierta una página en nuestro navegador y no estar haciéndole ni caso o no tener siquiera que entrar en ella para leer sus contenidos gracias al RSS. Resulta muy difícil además teniendo en cuenta la cantidad de cosas que los usuarios pueden hacer actualmente dentro de un sitio web: crear datos, escribir comentarios, etc. y también por la transformación permanente de los sitios y la actualización constante de los contenidos. Esta forma de medición hace que los sitios cada vez sean más completos y permitan realizar a los usuarios más acciones dentro de los mismos para que permanezcan el mayor tiempo posible utilizándolos. Así pasan a convertirse en sofisticadas plataformas o portales que integran todo tipo de herramientas y aplicaciones.
No quería terminar este post sin comentar que la lectura me ha resultado dificultosa, que me parece demasiado larga y algo pesada, un poco repetitiva en algunas cuestiones. Y lo que me parece menos acertado, como ya he mencionado antes,  es que no se evalúen los sitios también por sus niveles u opciones de privacidad, aunque entiendo que esto sería mucho más complejo.
Por lo demás, os enlazo algunos vídeos sobre las diferencias entre las webs (Son muy cortitos. Duran menos de un minuto cada uno).

6 comentarios:

  1. Hola Raquel estoy de acuerdo en que ha sido una lectura dura de digerir ya que entre el idioma ,los tecnicismos y la extensión, uno sabe que es lo que lee, yo tras unas re-lecturas le saque partido. Por cierto, muchas gracias por los enlaces d elos videos, yo conocía el de volunteer y me encanta.
    Un saludo

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  2. Hola Raquel,

    Bebe un poquito de agua para que pase mejor la lectura :)

    Como ya hemos hablado en mi blog ("yo vengo a hablar de mi blog"), se echa de menos en la Tabla 1 el tema de la privacidad, es un aspecto fundamental que no se ha tenido en cuenta a la hora de evaluar cualquier red social.

    Saludos,

    Henar.

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  3. Quizás lo farragoso de la lectura está relacionado con la problemática que subyace en el fondo de la cuestión, es decir la propia dificultad de establecer indicadores fiables que sean capaces de medir y por lo tanto de cuantificar la gran diversidad de acciones y reacciones que se producen en los diversos sitios de Web social.

    Un saludo

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  4. Puede que tengas razón, María José, no lo había visto de esa manera.
    De nada, Nacho, me parecieron cortitos y sencillos de digerir después de la lectura.
    Así me gusta, Henar, haciendo marketing de una misma.

    Un saludo para los tres.

    Raquel.

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  5. Alguna aclaración, tanto en la web1 como en la web2 se ha medido el "tiempo que un usuario pasa en un sitio". Y lógicamente existen parámetros para calcular cuál ha sido de forma aproximada el tiempo real máximo que el usuario ha estado en una página, además es un parámetro bastante importante. Lo mismo ocurre con RSS, tanto si leamos desde el sitio web o desde nuestro cliente de RSS es posible medir con cierto grado de fiabilidad. Lo que resulta más difícil de medir y es algo que también se hace en las redes sociales es si cuando me mencionan lo hacen de forma positiva o negativa. Los parámetros cuantitativos, cuánto escribimos o cuánto tiempo pasamos escribiendo, cuantas veces miramos una página y por cuanto tiempo (aproximado), cuantas veces se hace click en un enlace y desde qué pagina... todos esos aspectos cuantitativos se miden sin problemas.

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  6. Muchas gracias por la aclaración, Tony. La lectura en inglés y además tan larga hacen que a la hora de traducir (que tampoco es que una sea una experta aunque se defienda) y reflexionar sobre el tema se cometan errores. Ya me ha quedado más claro.

    Un saludo.

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